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LA VIDA Y SU EVOLUCIÓN.

Rutilo Francisco Vásquez. El hombre y la ciencia1

Guadalajara, Jalisco. 25 de noviembre de 1999.


El Ing. Francisco Rutilo Vásquez es egresado del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingeniería, de la Universidad de Guadalajara. Actualmente es profesor e investigador, de medio tiempo, Asociado “A” de la Escuela Preparatoria No. 2, turno nocturno.


La presentación y disposición en conjunto de EL HOMBRE Y LA CIENCIA son propiedad del autor. Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida o transmitida, mediante ningún sistema o método electrónico o mecánico (incluyendo el fotocopiado, la grabación o cualquier sistema de recuperación y almacenamiento de información) sin consentimiento por escrito del Autor.


©Derechos Reservados.

Primera Edición: 1999.



Todo tipo de materia tiende a desarrollarse por dos razones: en primer lugar, porque obedece a leyes generales, y en segundo lugar, porque reacciona a estímulo externos e internos.


Ese desarrollo característico que sufren los cuerpos materiales depende de las condiciones específicas que imperan en la región del universo en la cual se encuentran. Por esta razón, cuando las condiciones de temperatura, de presión, de movimiento, de gravitación, de luz, de densidad, entre otras, son semejantes a las de la tierra, es posible la existencia o el surgimiento de la vida.


Sin embargo, como los factores esenciales que hacen posible la existencia de la vida actúan como sistema, basta con que uno de ellos falte o difiera radicalmente para que entonces ya no sea posible la existencia de los fenómenos biólogicos. Y así como no existen dos seres humanos idénticos entre los casi 6,000 millones que habitan nuestro planeta, así tampoco pensamos que existan sistemas planetarios idénticos al nuestro –en cuanto tenga todos los elementos esenciales que hacen posible la existencia de la vida- . Por consiguiente, es casi imposible que exista vida en otras partes del universo.


Aquí es necesario mencionar que no es posible la existencia de la vida bajo condiciones diferentes a las de la tierra, porque las leyes de la vida deben de ser generales, es decir: para que exista vida en otras partes del unievrso, las condiciones imperantes en ellas deben ser casi idénticas a las de la tierra.


Por esta razón son falsas las afirmaciones, muy abundantes, de que es posible la existencia de vida bajo condiciones diferentes a las de nuestro planeta. Aunque se afirme que puede ser vida con características muy diferentes a las de la tierra, consideremos que esto no es posible desde el punto de vista científico. No se descarta, por lo tanto, que la vida sólo exista en nuestro planeta.


Si así fuera, seríamos seres privilegiados, lo cual nos comprometería, y ahora más que nunca , a luchar abnegadamente por resolver los problemas fundamentales que aquejan a la humanidad, y así poder conservar con más facilidad la vida en este mundo. Además, debemos conservar y rescatar lo más grandioso que la humanidad ha realizado en todos los aspectos de la vida social, en su devenir histórico.


En la materia inorgánica, y en las regiones del universo donde no existe vida, el desarrollo se manifiesta de manera muy específica: puede pasar de formas simples a formas complejas, pero sin desembocar en fenómenos biólogicos. En cambio, en el caso de la materia viva, el desarrollo se manifiesta de manera muy diferente, pues las etapas de su desarrollo son muy claras, y éste es mucho más complejo y rápido que el dado en la materia inorgánica.


En este pequeño trabajo analizaremos principalmente el desarrollo de la materia viva; pues la supervivencia de la propia humanidad depende, en gran medida, de que entendamos con más profundidad las causas del desarrollo de todos los seres vivos, y especialmente del mismo hombre, más como ser social que como ser puramente biológico.


¿Cuáles son los elementos esenciales que hacen posible la existencia de la vida? Consideremos que algunos de los más importantes son, entre otros:


  • Los tamaños del sol y la tierra, así como la distancia entre éstos. El tamaño del sol es 333, 000 veces más grande que la tierra, mientras que la distancia entre ellos es de 150 millones de kilometros aproximadamente.

  • La composición química de la tierra y su densidad .

  • El hecho de que la tierra gire alrededor del sol en una órbita más o menos circular. Esto hace que la tierra no se aleje demasiado del sol.

  • El periodo de rotación de la tierra, pués éste hace que tengamos 12 horas de luz y 12 de sombra.

  • La existencia de la superficie terrestre de una temperatura promedio de unos 25 grados centigrados más o menos.

  • La existencia en su atmósfera, en las proporciones necesarias, de los elementos químicos básicos de la vida, como son: el oxigeno, el carbono, el hidrógeno, el nitrogeno, el calcio, entre los más importantes. Esto hace posible la existencia del agua como una de las sustancias más importantespara la vida. Aquí es necesario mencionar que los seres humanos contenemos: Oxigeno (65%), Carbono (18%), Hidrógeno (10%), Nitrógeno (3%), Calcio (2%), Fósforo (1%), y otros (1%). Además, las largas cadenas de carbono que forman las moléculas de los seres vivos no se pueden formar cuando la temperatura es muy bajo o muy alta.


De estos seís elementos esenciales consideramos al primero como el determinante, es decir, es el más importante, pues todos los demás dependen de él de una u otra manera para la existencia de la vida. Esto quiere decir, que si los tamaños de la tierra y el sol fueron otros, o si la distancia entre ellos fuera diferente, la existencia de la vida ya no sería posible.


Actualmente, de entre cientos de estrellas que se han rastreado, se han descubierto sólo 19 sistemas planetarios; sin embargo, en ninguno de ellos se ha detectado la existencia de la vida. Por otra parte, sigue vigente la teoría cuyo planteamiento es que los sistemas planetarios han sido producto de la casualidad (explosiones de estrellas, choques de éstas, etc.), que de un proceso regular. Además, la mayoría de las estrellas son dobles, es decir, forman sistemas binarios, lo que hace todavía más dificil la existencia de la vida. También es necesario mencionar aquí que el sol pertenece a las estrellas que no son ni muy calientes ni muy frias, por lo cual es posible la formación de las moléculas orgánicas.


Ahora bien, no vamos vayamos muy lejos, simplemente veamos las comparaciones de las siguientes tablas, donde se muestran algunas de las propiedades esenciales de la tierra con las propiedades de sus vecinos más próximos, Venús y Marte; con ello nos daremos cuenta que, si bien ciertamente existen ciertas similitudes en algunas de sus propiedades, también es verdad que en otras existen diferencias radicales, en razón de las cuales no existe vida en Venus y Marte.


Agunas propiedades esenciales de la tierra.


Propiedad

Características:

Distancia al sol:

150 millones de kilometros.

Tamaño (masa):

Es la unidad, con respecto a los demás planetas.

Densidad:

5.52 veces la del agua

Presión:

1.0336 Kg/cm2

Gravedad:

100K.G.S.

Excentricidad:

0.017

Temperatura media:

25 grados centigradosd sobre cero.

Período de rotación alrededor del eje:

24 horas

Período de traslación alrededor del sol:

365 días

Composición atmosférica

Principalmente: Oxigeno, Carbono, Hidrogeno, Nitrogeno y Calcio


Algunas propiedades esenciales de Venus

Propiedad

Características:

Distancia al sol:

108.2 millones de kilometros.

Tamaño (masa):

0.815 veces la de la tierra

Densidad:

5.52 veces la del agua

Presión:

90 veces la terrestre.

Gravedad:

88 K.G.S.

Excentricidad:

0.007

Temperatura media:

489 grados centígrados sobre cero.

Período de rotación alrededor del eje:

243 días terrestres.

Período de traslación alrededor del sol:

224.7 días terrestres.

Composición atmosférica

Principalmente: Bioxido de carbono (95%) y Monoxido de Carbono.


Algunas propiedades esenciales de Marte.


Propiedad

Características:

Distancia al sol:

227 millones de kilometros

Tamaño (masa):

0.108 veces la de la tierra.

Densidad:

3.9 veces la del agua

Presión:

0.006 veces la de la tierra.

Gravedad:

39 K.G.S.

Excentricidad:

0.093

Temperatura media:

23 grados centígrados bajo cero

Período de rotación alrededor del eje:

24.4 horas.

Período de traslación alrededor del sol:

687 días terrestres.

Composición atmosférica

Es tenue, y compuesta principalmente de Bioxido de Carbono, Argón, algo de agua y casi nada de Oxigeno. En su superficie se producen grandes tempestades de arena.


Finalmente, como conclusión de ésta parte, podemos afirmar que es la ley de la inercia la que determina las condiciones necesarias para la existencia de la vida, pues es ésta ley la que determina la distribución de los cuerpos materiales en el universo de acuerdo a sus masas. Pero la ley de la inercia se deriva de otra ley más general todavía, la ley absoluta del universo: la ley de la conservación y de la transfromación de la masa, la energía y de la cantidad de movimiento.



Capitulo II.


DESARROLLO DEL TEMA.


Nuestra hipótesis central planteada aquí es la siguiente: una vez estables las condiciones que hacen posible la existencia de la vida en nuestro planeta, surgen los seres vivos, los cuales evolucionan por lo efectos de los cambios relativamente bruscos que sufre el medio ambiente en el que existen. Pero en el caso de la sociedad humana, ésta ha dado grandes saltos en su evolución como resultado de las grandes crisis económicas y políticas ocurridas en su desarrollo. Además, la vida como todos los demás fenómenos, también se ha desarrollado de los simple a lo complejo, de lo inferior a lo superior y del contenido menos rico al contenido más rico.


La ley fundamental que rige la evolución de los seres vivos, es la ley de la interacción del ser vivo con su medio ambiente, siendo éste el polo determinante del desarrollo –la ley de la selección natural es una ley derivada, por lo cual es menos general-.


Cuando planteamos que la evolución de los seres vivos ha sido producto de los cambios relativamente bruscos que ha sufrido nuestro planeta, nos referimos a que la evolución de la vida no es gradual, continua y lentisima- como lo planteaba Darwin-. Pero tampoco es por saltos relativamente largos (que pueden durar hasta varias generaciones, afirman, aun así son saltos muy cortos comparados con los largos períodos evolutivos), como lo plantean algunas teorías que refutan a la teoría de la evolución de Darwin.


Nosotros no estamos de acuerdo con todo lo que afirman ambas teorías. Lo que planteamos nosotros es que la evolución de los seres vivos se da por saltos, pero por saltos casi repentinos –lo cual es más o menos lo contrario de lo que dicen ellos- . Esto significa que en los grandes períodos relativamente estables no existe evolución, o casi no se da; pues si bien hay modificaciones secundarias, continuas y permanentes en los organismos, no hay cambios cualitativos grandes. Es en estos períodos donde actúa la ley de la selección natural, es decir, ésta ley perfecciona las especies, pero por sí misma no las transforma de unas a otras. En otras palabras, la ley de la selección natural solamente opera sobre resultados, pero no sobre origenes.


La evolución, según nuestra hipótesis, se produce en los períodos de cambios relativamente bruscos –cuya duración es pequeñisima en comparación con los largos períodos de estabilidad-. Desde luego, las especies que evolucionan son las que sobreviven a dichos cambios. Estas especies, antes de transformarse en otras, hacen enormes esfuerzos para sobrevivir bajo las nuevas condiciones y, después de someterse a grandes tensiones durante algún tiempo, sufren un tanto repentinamente las mutaciones necesarias que las transforman en otras especies. Sin embargo no todas las especies que sobreviven evolucionan necesariamente, solamente aquellas que poseen ciertas características que las hacen susceptibles de sufrir las grandes mutaciones mencionadas.


Por otro lado, cuando afirmamos que la vida ha evolucionado de lo inferior a lo superior, nos referimos al ser humano como ser vivo más desarrollado. El decir, el ser humano –como el ser más evolucionado, el que ha alcanzado los escalones más elevados de la evolución-, se desarrollo de sus antepasados; y estos de sus antepasados, y así sucesivamente hasta descender a los seres vivos más simples y primitivos.


De nuestra hipótesis también se deriva la imposibilidad de la existencia de los llamados eslabones perdidos, como lo plantea la teoría de la evolución gradual y continua (sin saltos) de Darwin.


Pero solamente haciendo un somero análisis de la evolución de la vida en nuestro planeta, podemos captar con más claridad lo que planteamos en nuestra hipótesis central, razón por la cual el resto del trabajo se dedica a dichos análisis.


Nuestro planeta, la tierra, que en un comienzo era una bola incandescente, sufrió hace unos 3,500 millones de años un enfriamiento tal que se formó una dura corteza y grandes zonas llenas de agua; también se cubrió de una atmósfera adecuada para el surgimiento de la vida.


Cuatro son las grandes Eras por las cuales ha transitado la evolución de la vida: la Arcaica, la Paleozoica, la Mesozoica y la Cenozoica.


Los primeros rastros de seres vivientes datan de hace 3,000 millones de años aproximadamente, los cuales se han encontrado en rocas de Sudaafrica. Y hace más o menos 2,500 millones de años surgieron las primeras algas, las cuales fueron encontradas petrificadas en Canadá. A partir de estos origenes aparecieron el reino animal y el reino vegetal en un intervalo de tiempo increiblemente largo, de aproximadamente 2,400 millones de años. A este período se llama la Era Arcaica.


Se denomina Era Paleozoica a la segunda gran etapa de evolución de los seres vivos, al finalizar la cual ya vivian numerosas especies animales y vegetales. La Era Paleozoica comenzó hace unos 600 millones de años aproximadamente. Los geólogos dividen a ésta segunda Era de la historia y de la vida en seís períodos. Uno de ellos es el Carbonífero, el período de los bosques pantanosos, de los cuales surgieron luego las capas carboniferas de la tierra. Durante la Era Paleozoica también aparecieron las primeras especies de animales vertebrados: primero los peces, luego los reptiles y los pájaros.


Hace 250 millones de años aparecieron los mamínferos primitivos, en la denominda Era Mesozoica. Fue la época de la tierra que produjo los grandes saurios, hace tiempo extinguidos. Y hace 70 millones de años comenzó la Era Cenozoica, la cual se compone de los períodos Terciario y Cuaternario. Durante el período Terciario predominó en toda la tierra un clima subtropical estable; a su comienzo aparecieron numerosos antepasados de los actuales maminferos, entre ellos, las especies más antiguas de monos. Ya en los últimos estadios del período Terciario, en el Plioceno, ya vivían los antepasados directos del hombre, hace aproximadamente 35 millones de años.


La última formación geológica de la tierra, el período Cuaternario, fue la más corta de todas. A la época más antigua de este período se le denomina Pleistoceno (del latín la más nueva) a la siguiente fue llamada Holoceno (del latín novisima). Durante el Pleistoceno se produjo la etapa de los grandes glaciares, que trajo consigo profundos cambios en el clima reinante en extensiones muy vastas de la tierra; esto influyó poderosamente en el desarrollo de los hombres primitivos. (Es muy importante conocer la historia de los cambios climáticos bruscos, para poder comprender correctamente la evolución la evolución de los seres vivos en general y, en particular, la evolución del hombre como ser biológico). El Pleistoceno comenzó hace 3 millones de años y términó 10,000 años antes de Cristo y continúa hasta la actualidad. 4 fueron las grandes glaciaciones, las cuales fueron acompañadas con sus respectivos períodos de desglaciación. Dichas glaciaciones se repitieron cada 100 mil años más o menos.


Para algunos científicos, fue durante los últimos 500 mil años del pleistoceno cuando ocurrieron las 4 glaciaciones. Esto es muy importante, porque de alguna manera prueba nuestra hipótesis central, pues es precisamente durante estos años cuando el hombre evolucionó más rápido, transitando de un ser inconciente a un ser con conciencia. Se afirma que hace 30 mil años aproximadamente terminó la última glaciación; y si ésta glaciación le agregamos su correspondiente desglaciación, podríamos afirmar que ésta terminó hace 15 mil o 10 mil años aproximadamente.


Entre los períodos de frió hubo lapsos cálidos y estables, e incluso dentro de los períodos de frió hubo cortas fases cálidas.


La causa de las glaciaciones se atribuye a ciertas pertturbaciones en la orbita de la tierra, que habrían provocado una disminución en la captación de la radiación solar.


Como conclusión de esta parte, podemos afirmar que los límites de las Eras y sus respectivas suetapas o períodos fueron producto de cambios relativamente bruscos que sufrió el planeta. Esto es una derivación de nuestra hipótesis central.


En cuanto al aspecto social, cuando se forma la sociedad humana, su evolución ya no depende solamente de los cambios relativamente bruscos del medio ambiente (solamente como ser puramente biológico), sino de ahora dicha evolución obedece a otras leyes de carácter social: ahora son las extraordinarias crisis económicas y políticas las que originan los grandes cambios cualitativos (revoluciones sociales) en el desarrollo social. Así la sociedad humana ha transitado de etapas inferiores a etapas superiores, a pesar de la férrea oposición de los grupos privilegiados.


Para concluir este trabajo, veamos a grandes rasgos como se produce la evolución: los cambios relativamente bruscos del ambiente son los que producen las mutaciones en los genes de las especies sobrevivientes; y estas mutaciones, a su vez, producen cambios en los números de cromosomas de dichas especies, las cuales finalmente determinan los cambios cualitativos en las especies, transformándolas de unas en otras. Las mutaciones que no son producto de cambios significativos del medio ambiente no se conservan, y si se conservan tan sólo perfeccionan a las especies, pero sin transformarlas de unas en otras. Finalmente, en la sociedad humana son las grandes crisis económicas y políticas el motor de su evolución.


Capítulo III.


CONCLUSIONES.


  1. Es la ley absoluta del universo –la ley de la conservación y de la transfomación de la masa, la energía y de la cantidad de movimiento-, la que determina la existencia de los factores esenciales de la vida; pero a través de la ley de la inercia, pues es ésta la ley que determina la distribución de los cuerpos materiales de acuerdo a sus masas.

  2. Los factores esenciales que hacen posible la existencia de la vida actúan como sistema. Esto quiere decir que, si falta uno de ellos o difiere radicalmente entonces ya no es posible la existencia de la vida. Por esta razón, es casi imposible que haya vida en otras partes del universo

  3. La ley más general que determina la evolución de los seres vivos es la ley de la interacción de los seres vivos con su ambiente. Siendo el medio ambiente el aspecto preponderante.

  4. La evolución no es lentísima y continua, como lo planteaba Darwin, pero tampoco es por saltos relativamente largos – como lo plantea otras teorías. Nosotros pensamos que la evolución de los seres vivos se produce como efectos de los cambios relativamente bruscos del medio ambiente; la evolución se produce por saltos repentinos y después que los seres vivos han estado haciendo enormes esfuerzos para seguir sobreviviendo en las nuevas condiciones.

  5. Por tanto, en nuestras hipótesis no es posible la existencia de los llamados eslabones perdidos, como lo plantea la teoría de la evolución continua (si saltos) de darwin.



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1 Editorial de la Sociedad de Filosofía y Ciencias (SOFIC)

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